JOSE MANUEL ARANGO. BIOGRAFIA Y POESIAS.

JOSE MANUEL ARANGO. POESIA.

José Manuel Arango (1937 - 2002)

José Manuel Arango (1937 – 2002)

José Manuel Arango nació en Carmen de Viboral, Antioquia, en 1937. Fue profesor de Lógica simbólica en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Antioquia durante casi tres décadas. Cofundador y coeditor de las revistas Acuarimántima y Poesía, de Medellín, e Imago de Copacabana. Premio Nacional de Poesía por reconocimiento Universidad de Antioquia, en 1988.
Escribe una poesía rigurosa y elaborada. En sus primeros libros la temática se centró en el erotismo. “Es el precursor de una poesía erótica de alto aliento, no frecuentada en Colombia con tanta intensidad”, escribe Fernando Ayala Poveda. Y agrega: “Su exploración metafísica no cae en la gratuidad: aproxima al hombre frente a los interrogantes de la noche: madre nodriza de la muerte, el recuerdo, lo nocturnal del alma humana. Se emparenta aquí con Novalis. Su lírica breve tiene un universo por construir con ahínco”. Casi toda su obra se compone de poemas cortos que recogen, de un lado, un enorme acervo cultural, y de otro, una sensibilidad que se expresa en monólogos y en alusiones herméticas.

Sobre su obra, el escritor Luis Germán Sierra escribió: “La poesía de José Manuel Arango, como toda obra auténtica, nace de la pretensión casi inexistente de escribir una gran obra y tiene su asentamiento primordial en las pequeñas cosas que rodean una vida cualquiera en cualquier lugar del mundo. Ello le da, además de autenticidad, un valor universal a su arte, reservándonos la complejidad —además de manido tópico— de ese término, pero entendiendo sin complejos que esta obra ya va muy lejos de un alcance meramente local y sobrevuela con soltura aires de otros territorios, pluralísimas significaciones”.

a obra de José Manuel Arango no encaja dentro de ninguna de las tendencias bien definidas de la tradición poética colombiana e incluso tiendo a pensar que se previene de algunas de ellas. Esta impresión se justifica más aún si consideramos que Arango publicó su primer libro en 1973, a los 36 años, cuando poetas coetáneos suyos consolidaban su influyente estilo durante la década anterior. Su demora en darse a conocer le permitió sopesar con maduro detenimiento las renovadoras propuestas de sus compañeros de generación para, en una minuciosa actitud crítica, aprovecharlas en la medida que las trasformaba o matizaba. En este sentido, su poesía se aparta tanto del realismo conversacional, por entonces en boga, como de ensoñadoras evanescencias líricas, muy apreciadas hoy.
Sus auténticos derroteros creativos lo llevan a Emily Dickinson y William Carlos Williams entre otros autores. De la primera recoge la dosis justa de ambigüedad y silencio, perceptible, sobre todo, en sus dos primeros libros (cuyos poemas rara vez titula) y del segundo, la precisión objetiva de la imagen, rasgo que contrapesa el ensimismamiento de la norteamericana. Ambos enfoques coinciden en la atmósfera de poetas chinos de la dinastía Tang como Han-Shan, a quien Arango, junto a los estadounidenses mencionados, tradujo a partir del inglés en entrañable correspondencia con su propia búsqueda. La poesía de Arango comparte con la de Han-Shan un sutil acuerdo entre el tono introspectivo y la mirada objetiva en el trato delicado, casi a pinceladas, con las cosas y la naturaleza. Sin embargo, a diferencia del mundo interior del chino, el del colombiano es más inquietante y perplejo, aunque adopte parecida aceptación estoica ante la existencia.
Esta aceptación hace de él un poeta morosamente contemplativo y lo lleva a reconocer la imposibilidad del conocimiento, quedándose entre la admiración y la extrañeza:

Lección

Y nos mostró en la palma un huesecillo de pájaro
como si en él hubiera alguna lección

El poema consta sólo de dos líneas, consecuente con lo poco que puede decirse sobre algo en última instancia. La copulativa inicial subraya su carácter incompleto e insatisfactorio y el paradójico título le infunde una fina y resignada ironía.

Selección de poemas

VIII
HOLDERLIN

Quizá la locura

es el castigo.

para el que viola un recinto secreto.

y mira los ojos de un animal

terrible

.

 XXVIII

la casa que reduce la noche a límites

y la hace llevadera

cuando el ruido de una bestia en el sueño

o las palabras que sin sentido

despiertan con todo ese extraño temor

surgen como restos de una oscura lengua

que desvela el origen y la amenaza.

el techo que cubría un fuego manso

arderá.

y entonces nada habrá seguro

y será necesario de nuevo cavar

hacer.

.XLVI.

ESCRITURA.

la noche, como animal

dejó su vaho en mi ventana.

por entre las agujas del frío

miro los árboles.

y en el empañado cristal

con el índice, escribo

esta efímera palabra.

.X.

como para cruzar un río

me desnudo junto a su cuerpo.

riesgoso

como un río en la noche

.

.

CANTIGA DE AMIGO.

Y tras la incertidumbre de un instante

frente al desconocido

que luego por virtud del gesto recordado

vuelve a ser el amigo que después de la lluvia

llama a la puerta.

lo ayudamos a desnudarse

colgamos sus ropas a secar junto al fuego.

y oímos el relato de su viaje

reconociéndonos en sus maneras

de náufrago.

.EN CAMINO.

Para Gustavo Zuluaga.

1

Y, a lado y lado del camino,

ralos matojos

de helechos,

en este mes del año requemados,

resecos.

.2

Un alud, en invierno,

en el lomo del monte

dejó algo así como una dentellada

de barro rojo..

Ahí queda por meses,

tal vez por años.

Es una cicatriz

bermeja..

3

O manchones

—aquí y allá—

de un pardo rojizo.

Allí donde la pobre

vegetación de zarzas

y malezas se agosta,.

como si un terco mal

de la tierra, un matiz

del rojo de la tierra

subiera por sus tallos

y se mezclaran al bruno

de la maleza ardida..

4

Un ronroneo de colmena:

lo oye el caminante..

Más allá,

entre musgos,

hay un nacimiento..

5

Que el caminante baje

hasta aquella hondonada donde el verde

se hace más oscuro..

Encontrará, entre piedras,

un hilo de agua fría,

podrá beber un puño de agua fría

para la sed..

6

Y después el camino

se pierde en un paraje

arbolado de búcaros

y más allá reaparece

para trepar por un costillar mondo..

Sólo un camino: una delgada

incisión en el lomo

de la montaña: un arañazo

o la huella de un arañazo..

7

Ese huevo sonrosado entre la maleza.

El caminante lo alza para

remirarlo contra la luz..

8

y, por fin, una redondez.

Pero de ningún modo la redondez de un seno..

Más bien

algo como un muñón,

como el esbozo

de un cráneo..

Quizá una giba,

sí: una giba rocosa..

9

Y otra cumbre.

Otra hermosa perspectiva

de despeñaderos..

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s