POEMAS DE LEON DE GREIFF

ADMONICIÓN A LOS IMPERTINENTES

AIRE FACETO

AIRE PARA FAGOTE

Al son de músicas dolientes

ALEGRO AGITATO

Amor, bésame en la boca!

Amor, deliciosa mentira

Amor, deliciosa mentira

Amor otra vez su perfume

Aquesta es la pipa

Aquesto dixo El Ebrio, una vegada

ARIETA

ARIETAS

ARIETAS

BALADA – BALADETA EN MÍ

BALADA DE ASONANCIAS CONSONANTES O DE CONSONANCIAS DISONANTES O DE SIMPLES DISONANCIAS

BALADA DEL DISPARATORIO BAQUICO, IMPREGNADA DE MULTIPLES ROMANTICISMOS. DICELA EL EBRIO

BALADA DEL MAR NO VISTO, RITMADA EN VERSOS DIVERSOS

BALADA TRIVAL DE LOS 13 PANIDAS

Brotan ahora todos los sueños, surtidores canoros

CANCIÓN DE MELUSINA

CANCIÓN DE ROSA DEL CAUCA

CANCIÓN DE SERGIO STEPANSKY

CANCIÓN LIGERA

CANCIÓN NOCTURNA

CANCIÓN NOCTURNA

CANCIONCILLA

CANCIONCILLA

CANCIONCILLA

CANCIONCILLA

CANCIONCILLAS III

Cantaba

CANTIGAS

Cerca de donde júntase

Como esto ha de seguir al decir de las gentes

Como llegamos a la venta

Cuando el silencio canta

Cuando tango la zampoña

De la noche sin lindes

DESDE LA BARRERA

Después que escanciáramos el vaso postrimero

DIVAGACIÓN NOCTURNA

DOBLE CANCIÓN

DON LOPE DE AGUINAGA

Duele la piel del ser lejano ausente

En el espejo he visto el Mar, el Mar sordo

En el recodo de todo camino

En la alameda

En mi rincón le insuflo a mi fagote

En tu pelo está el perfume de la noche

Era la Poesía como la luz del viento

Es ésta entonces la ávida vida abierta

ESQUICIO Nº 1 EN FA MAYOR Toccata (noche Morena)

Esta es la noche, la fraterna noche

Esta mujer es una urna

Esta rosa fue testigo

ESTANCIAS

FACECI

FACECIA

FACECIAS

FANTASÍA CUASI UNA SONATA – I. PRELUDIO

FANTASÍA CUASI UNA SONATA – II. TEMA (EN FORMA DE LIED) Y VARIACIONES LIBRES

FANTASÍA CUASI UNA SONATA – III. FEGUETA PARA DOS VOCES

FANTASÍA CUASI UNA SONATA – IV. ALEGRO AGITATO

FAVILAS

Fazañas imposibles obré con esta daga

FEGUETA PARA DOS VOCES

FILOSOFISMOS

Gira

Grave símbolo esquivo

He venido del más lontano país lontano

Héteme al linde del otoño, logrado

ÍNSULA

Juego mi vida, cambio mi vida

La luna blanca… y el frío…

LEO LEGRIS

Leo Legris es el nombre que porta

Llovizna abrillanta-asfaltos

Llueve tras de los vidrios (verleniana

Lo que sopló el tifón contra la roca

Más breve

Me quedas tú, y me donas la alegría

MI JUVENTUD

Mi juventud al desconsuelo emigra

Mi pobre amor se está yendo

Músicas, músicas extrañas

Músicos, rápsodas, prosistas

No he visto el mar

Noche, piano de ébano:

NOCTURNO Nº 3 EN FA MAYOR (Adagietto Cantabile)

Nunca he sabido de dónde

¡OH, LA PEREZA!

Oh, la Pereza es de raso o gamuza…!

Oh playas verdeantes de algas marinas, sobre

Oh Pöe! oh Pöe! oh Pöe!

Otra canción

Para el asombro de las greyes planas

Pero yo no sabía

PLEGARIA A POE (RAPSODIAS DE ANTAÑO)

POEMILLA DE BOGISLAO. RELATO DE RELATOS DERELICTOS. I

POEMILLA DE BOGISLAO. RELATO DE RELATOS DERELICTOS. II

POEMILLA DE BOGISLAO. RELATO DE RELATOS DERELICTOS. III

Poeta soy, si es ello ser poeta

Por gracia de la noche desolada

Porque me ven la barba y el pelo y la alta pipa

PRELUDIO

Pues si el amor huyó, pues si el amor se fue

RELATO DE CLAUDIO MONTEFLAVO

RELATO DE GUILLAUME DE LORGES

RELATO DE HARALD DE OBSCURO

RELATO DE LOS OFICIOS Y MENESTERES DE BEREMUNDO

RELATO DE PROCLO

RELATO DE RELATOS DERELICTOS. I

RELATO DE RELATOS DERELICTOS. II

RELATO DE RELATOS DERELICTOS. III

RELATO DE SERGIO STEPANSKY

Riela en mi alma tu recuerdo

RIMAS

RITORNELO

RONDEL I

RONDEL II

RONDEL IV

RONDEL V

RONDEL XII

RONDEL XIV

RONDEL XV

RONDEL XVI

RONDEL XVII

Ruido

Saltan todos los sueños, uno tras otro

Señor Rasch Isla, vuestro verbo es

Señora, Dama, dueña de mis votos!

SEÑORA MUERTE

Señora Muerte que se va llevando

Seré no el mar horrísono, tampoco el mar sereno

Silencio tan profundo! Benevolente ogro

Solo por ver la luz en tus pupilas

SÓN

SONATINA

SONATINA

SONATINA EN LA BEMOL

SONECILLO

SONETO

SONETO

SONETO

SONETO

SUITE DE LA LUNA NEGRA

TEMA (EN FORMA DE LIED) Y VARIACIONES LIBRES

Tengo una sed de vinos capitosos

TERGIVERSACIONES

Todas las músicas naufragaron en el piélago

Torna a decir, Morena, cuanto decías

TRES NOCTURNOS DEL EXILADO. NOCTURNO Nº 3 EN FA MAYOR (Adagietto Cantabile)

TROVA DEL CAZADOR DE EFÍMEROS ARREBOLES

Vano el motivo

Velay! Velay! Melusina

Venido a menos víking, de poeta

Villa de la Candelaria

Y era la Poesía como la luz sin alas

Ya en ninguna ensenada están cantando

Yo, Beremundo el Lelo, surqué todas las rutas

Yo deseo estar solo. Non curo de compaña

Yo fice versos en rima terciana

Yo me enveneno con un recuerdo

Yo, señor, soy acontista

*****************

RELATO DE SERGIO STEPANSKY

¡Juego mi vida!
¡Bien poco valía!
¡La llevo perdida
sin remedio!

Erik Fjordsson

Juego mi vida, cambio mi vida,
de todos modos
la llevo perdida…

Y la juego o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo…

La juego contra uno o contra todos,
la juego contra el cero o contra el infinito,
la juego en una alcoba, en el ágora, en un garito,
en una encrucijada, en una barricada, en un motín;
la juego definitivamente, desde el principio hasta el fin,
a todo lo ancho y a todo lo hondo
—en la periferia, en el medio,
y en el sub-fondo…—

Juego mi vida, cambio mi vida,
la llevo perdida
sin remedio.
Y la juego, o la cambio por el más infantil espejismo,
la dono en usufructo, o la regalo…:
o la trueco por una sonrisa y cuatro besos:
todo, todo me da lo mismo:
lo eximio y lo rüin, lo trivial, lo perfecto, lo malo…

Todo, todo me da lo mismo:
todo me cabe en el diminuto, hórrido abismo
donde se anudan serpentinos mis sesos.

Cambio mi vida por lámparas viejas
o por los dados con los que se jugó la túnica inconsútil:
—por lo más anodino, por lo más obvio, por lo más fútil:
por los colgajos que se guinda en las orejas
la simiesca mulata,
la terracota rubia;
la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia:
cambio mi vida por una anilla de hojalata
o por la espada de Sigmundo,
o por el mundo
que tenía en los dedos Carlomagno: —para echar a rodar la bola…

Cambio mi vida por la cándida aureola
del idiota o del santo;
la cambio por el collar
que le pintaron al gordo Capeto;
o por la ducha rígida que llovió en la nuca
a Carlos de Inglaterra;
la cambio por un romance, la cambio por un soneto;
por once gatos de Angora,
por una copla, por una saeta,
por un cantar;
por una baraja incompleta;
por una faca, por una pipa, por una sambuca…

o por esa muñeca que llora
como cualquier poeta.

Cambio mi vida —al fiado— por una fábrica de crepúsculos
(con arreboles);
por un gorila de Borneo;
por dos panteras de Sumatra;
por las perlas que se bebió la cetrina Cleopatra—
o por su naricilla que está en algún Museo;
cambio mi vida por lámparas viejas,
o por la escala de Jacob, o por su plato de lentejas…

¡o por dos huequecillos minúsculos
—en las sienes— por donde se me fugue, en grises podres,
la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis odres…!

Juego mi vida, cambio mi vida.
De todos modos
la llevo perdida…

León de Greiff

      ADMONICIÓN A LOS IMPERTINENTES

Yo deseo estar solo. Non curo de compaña.
Quiero catar silencio. Non me peta mormurio
ninguno a la mi vera. Si la voz soterraña
de la canción adviene, que advenga con sordina:
si es la canción ruidosa, con mi mudez la injurio;
si trae mucha música, que en el Hades se taña
o en cualquiera región al negro Hades vecina…
Ruido: ¡Callad! Pregón de aciago augurio!
Yo deseo estar solo. Non curo de compaña.
Quiero catar silencio, mi sóla golosina.

Como yo soy el Solitario,
como yo soy el Taciturno,
dejadme solo.

Como yo soy el Hosco, el Arbitrario,
como soy el Lucífugo, el Nocturno,
dejadme solo.

Mi sandalia (o mi abarca o mi coturno)
no los piséis, tumulto tumultuario,
dejadme solo.

Judeo, quechua, orangutánida, ario,
—como soy de la estirpe de Saturno—
dejadme solo.

Decanto en mi rincón mínimo canto,
silencioso; alquimista soy señero,
juglar oculto, absconto fabulante.
Dejadme solo.

Buen catador (soto mísero manto)
Buen tañedor (sin Amati o Guarniero)
Alto cantor (aunque bajo cantante)
Dejadme solo.

Dejadme solo. Non quiero compaña.
Dejadme esquivo. Non gusto coreo.
Non paventad: non presumo de Orfeo
desasnador de cerril alimaña.

Dejadme solo soplando mi caña
silvestre. Non pétame pueril ronroneo.
Non son adamado. Non son sigisbeo.
Son áspero, másculo. Son rudo, sin plaña.

Sin queja. Más mudo que Beethoven sordo.
Sin laude. Más zurdo que Cervantes manco.
Sin pathos. Más seco que no Falstaff gordo.
Solitario. Adusto. Voy único a bordo.
Espíritu en negro. Corazón en blanco.

Y esquivo dejadme. Soy notas-arranco
de mi clavecino. Soy fábulas-bordo
sobre el cañamazo de mi pentacordo.
Soy facecias-urdo. Por dentro me estanco.
Dejadme señero: jamás me desbordo.

Como yo soy el Solitario,
como yo soy el Taciturno,
como yo soy el Hosco, el Arbitrario,
como soy el Lucífugo, el Nocturno,
dejadme solo.

Como soy Leo Atrabiliario,
como soy Sergio el Estepario,
como soy Proclo Extravagario,
como ya tengo el Cuervo y el Vulturno
de los acerbos choznos de Saturno,
dejadme solo.

Dejadme solo. Non quiero compaña.
Dejadme esquivo. Non gusto coreo.
Non paventad. Non presumo de Orfeo
desasnador de cerril alimaña.

No viene a mí, ni voy a la montaña.
Ni vasallo ni César, Juez ni Reo:
Sergio Estepario, Estrafalario Leo.
Con mi tonel. De mi cruz cirineo.
Rey de Burlas, soberbio: cetro o caña
pares le son a mi elación huraña.
Dejadme solo.

León de Greiff

  AIRE FACETO

Ruido
ronco
de tronco
caído.

Arlarido desolado
de las aguas del Bredunco
horro de nao o de junco
—pero que no da vado—.

Poeta
desde la orilla
de arenas flavas o fuscas

la natura interpreta
—oh maravilla!—
(como en las eras sánscritas o etruscas?)

 

 

  AIRE PARA FAGOTE

A Germán Arciniegas

En mi rincón le insuflo a mi fagote
vientos de libre poesía.

Vale, vale la pena:
(como no brinquen multitudes en algarabía
—bárbara tribu diapreada de achiote—
y aunque no salten soledades de Góngora y Argote…):

¡surta clara, serena,
sincronizada, esbelta Arquitectura,
Música pura,
libre Poesía!

En mi rincón le insuflo a mi fagote
vientos de libre poesía!

Vale la pena, vale:
y así chillen don Pánfilo, don Zote,
doña Carraca, doña Chirimía:
¡toda la trinca! todo el cotarro! El zafio lote!
¡como apruebe la Onfale
cuya rueca devano, Esfinge Obscura,
sóla Aventura,
mía Fantasía!

En mi rincón le insuflo a mi fagote
vientos de libre poesía.

Vale, vale la brega:
¿muy ronco el timbre para el flébil estrambote
de mi Balada? ¿muy áspera la voz? ¿la melodía
muy tosca? ¿a los oídos es azote
mi troya nocharniega?

¡no me importe!: si ríspida y si dura,
de ésa sólo se cura
la Musa mía!

En mi rincón le insuflo a mi fagote
—don Pánfilo, don Péndolo, don Zote,
doña Carraca, doña Chirimía—
vientos de libre y pura y de díscola y recia poesía.

Netupiromba 3 X 1931

León de Greiff

 

 

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